martes, octubre 26, 2004

He dejado de creer

He dejado de creer en los mitos adorados,
hoy he dejado de creer...
he dejado de creer en los sueños oxidados,
hoy, hoy he dejado de creer...
Por qué no valoramos lo sencillo,
por qué ya no pensamos como lo hacen los chiquillos,
por qué se hace tan grande esta distancia,
dime por qué, por qué...
Hoy no me quedan lágrimas que echar,
hoy creo en el amor y nada más,
hoy necesito verte una vez más aquí a mi lado
hoy, hoy se ríe de mí esta soledad...
y mírame, yo sigo estando aquí,
llevando el peso de este desengaño...
He dejado de creer en los que vuelan tan alto,
yo tengo mis pies bien amarrados...
he dejado de creer en los premios y premiados,
yo soy feliz en mi escenario...
La suerte y vanidad no duermen juntas,
orgullo y humildad no van cogidos de la mano,
por qué no das respuestas a mis preguntas,
dime por qué, por qué...
Hoy no me quedan lágrimas que echar,
hoy creo en el amor y nada más,
hoy necesito verte una vez más aquí a mi lado,
hoy, hoy se ríe de mí esta soledad...
y mírame, yo sigo estando aquí,
sintiendo el éxito de mi fracaso...
He dejado de creer en las modas pasajeras,
yo seguiré viviendo a mi manera...
Vigila a los que te ofrecen su vida,
con promesas incumplidas, luego te darán la espalda...
ignora a los que dicen que te adoran,
y utilizan su poder olvidando su palabra...
no creo en esas reglas y doctrinas,
que te imponen los de arriba,
yo soy fiel a la esperanza...
separa la verdad de la mentira,
lo vulgar de la ironia, el querer de la distancia...

(He dejado de creer - David de María)
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Ya he dicho muchas veces que a mí la música me llega de una forma especial, que me hace sentir y me hace pensar. Hay letras que me dejan muy marcada ya que me enseñan muchísimas cosas. Pues bien, estaba escuchando el último disco de David de María y esta canción me ha sorprendido ya que con el paso del tiempo voy descubriendo que a medida que pasa el tiempo todo pierde su encanto y esto está influenciado por la pérdida de la inocencia. Y es que es verdad, me he llevado muchos desengaños a lo largo de mi vida, como la mayoría de la gente. Cada vez se valora menos la naturalidad y se aprecia la ostentosidad, puf, es que no sé, es tan difícil explicarlo...
Me encanta esta parte:

Hoy no me quedan lágrimas que echar,
hoy creo en el amor y nada más,
hoy necesito verte una vez más aquí a mi lado,
hoy, hoy se ríe de mí esta soledad...


Debe ser porque me siento muy identificada...en fin, no me enrollo más, que luego me arrepiento ya que sé que siento cosas que no debiera de sentir o al menos con esa intensidad...ya se sabe como soy, y qué se le va a hacer si soy una criaja enamoradiza...

Por cierto, si lees esto, gracias por el finde

Escuchando: La niña de los ojos de cielo - David de María